
Presentación de Actos Asociación Histórico Cultural de Voluntarios de Madrid 1808-1814
Madrid volverá a mirar a uno de los episodios más decisivos de su historia con el acto “Voluntarios de Madrid 1808-1814”, organizado por la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. La cita propone acercarse a los años de la Guerra de la Independencia desde una perspectiva cultural y divulgativa, con la voluntad de recordar el papel que desempeñó la ciudad en aquellos acontecimientos y de mantener viva una memoria que sigue ocupando un lugar central en la identidad madrileña.
El levantamiento del 2 de Mayo de 1808 marcó un antes y un después en la historia de Madrid. Más allá de su dimensión militar, aquel episodio quedó fijado como un símbolo de resistencia popular y de compromiso cívico. Los madrileños que participaron en la defensa de la ciudad, entre ellos los llamados Voluntarios de Madrid, forman parte de un imaginario histórico que ha atravesado generaciones. Por eso, recuperar hoy ese pasado no responde solo a un ejercicio de evocación, sino también a una forma de comprender cómo se construyen la memoria colectiva y el relato de una ciudad.
El programa del acto aborda esa herencia desde varios ángulos. Pedro Fernández, presidente de la asociación, intervendrá sobre la recreación de actos del 2 de Mayo en Madrid, una práctica que ayuda a acercar la historia al público de manera directa y visual. Arsenio Fuentes ofrecerá una mirada poco habitual a los comienzos del 2 de Mayo, a través de los periódicos satíricos británicos, mientras que Miguel Reseco y Manuel Sevilla protagonizarán un debate teatralizado entre un patriota y un ilustrado, una fórmula escénica que permite representar las tensiones políticas e intelectuales de la época con claridad y dinamismo.
El encuentro se celebrará en la Torre de los Lujanes, en la Plaza de la Villa, 2, con acceso por la calle del Codo, y la entrada será libre hasta completar aforo. En una ciudad donde la historia asoma en cada plaza y en cada edificio, iniciativas como esta demuestran que el pasado no solo se conserva: también se interpreta, se debate y se comparte con nuevas generaciones.